‘Flaó’ para celebrar el Domingo de Resurrección

| Eivissa |

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Dolores Costa durante la elaboración de los ‘flaons’ en los talleres del año pasado. Costa recordaba la importancia de que la masa quede muy bien extendida y por tanto fina antes de poner sobre ella el relleno de queso, azúcar, huevos, levadura y un poquito de ralladura de limón.

Dolores Costa durante la elaboración de los ‘flaons’ en los talleres del año pasado. Costa recordaba la importancia de que la masa quede muy bien extendida y por tanto fina antes de poner sobre ella el relleno de queso, azúcar, huevos, levadura y un poquito de ralladura de limón.

Decía la tradición en Eivissa que el Domingo de Pascua era el día de ir a comer a casa del marido y por tanto la reunión era con la familia del hombre. En cambio, el lunes o segundo día de Pascua, la reunión era con la familia de la mujer. Y si algo caracterizaba aquellos encuentros gastronómicos y familiares era el postre: el flaó. Así de rotundas se mostraron las encargadas de los talleres de cocina de la Llar d’Eivissa Maria Torres, Dolores Costa y la presidenta Neus Planells, al recordar la celebración de antaño de estos días festivos.

Y es que el flaó era un dulce típico de la primavera en las islas porque, según Neus Planells, «era cuando la hierbabuena estaba fresca y más sabrosa y también cuando se conseguía el mejor queso de oveja». Además, ella misma añade que los días de Pascua, «eran días muy familiares, en los que las mujeres se esmeraban mucho para preparar la comida y que todo estuviera delicioso».

Quizás es por eso, que Planells tiene recuerdos especiales vinculados a las tradiciones de su hogar, a la Semana Santa y a la Pascua y, sobre todo, al postre que presidía la mesa en estos días. «Yo recuerdo con especial cariño los flaons de mi madrina. Le salían particularmente buenos porque ella tenía sus cabritas y les ponía el queso recién hecho, cultivaba la hierbabuena y todos los ingredientes eran de una alta calidad. Además, le ponía mucho cariño a sus recetas porque sabía que iríamos todos a comer. El resultado era el de unos platos exquisitos. Todavía recuerdo el sabor de aquellos flaons», insiste.

Y al hablar de tradiciones, Planells rememora también que aquellos, eran días de estrenar ropa. De ponerse algo nuevo, fuera lo que fuera. «Tanto el Domingo de Ramos como el Domingo de Pascua, eran días en que teníamos alguna muda o algo nuevo para estrenar. Era la tradición, quizás también vinculada al cambio de estación y a que era cuando nos podíamos empezar a poner manga corta con alguna chaqueta más fina»

«Pequeños secretos»

Por su parte, Dolores Costa, explica los «pequeños secretos» que ha ido heredando de su familia para que esta receta no se le resista a nadie. En primer lugar, y en lo referido al relleno, Costa asegura que es muy importante que el queso quede bien desmenuzado con el resto de ingredientes (azúcar, huevos y la hierbabuena) y por tanto quede un «todo homogéneo». Para ese proceso, Costa asegura que antiguamente se utilizaban las manos, pero que ahora hay electrodomésticos que ayudan mucho en la tarea. Otro de los «secretos de familia» que decide Dolores Costa compartir con PERIODICO de IBIZA Y FORMENTERA, es el ingrediente que le aporta un toque sabroso, fresco y distintivo a sus flaons. «En mi familia, siempre le hemos puesto a esta receta un poquito de ralladura de limón», asegura.

Y en cuanto a la denominación, las tres responsables del taller coinciden en que para llamarse flaó, debe ser horneado en un molde redondo de bordes ondulados, pues si se realizara en una fuente, «estaríamos hablando de una coca flaonera, en lugar de un flaó, y no es lo mismo», explica Neus Planells entre risas.

Receta de las ‘cocineras’ de la Llar d’Eivissa

Flaó

Para la masa: 1/2 kilo de harina de repostería, un vaso de agua templada, aceite de oliva, 1 vasito de anís dulce, 1 sobre de levadura en polvo

1. Se mezcla la harina con el agua, el anís y la levadura y se añade aceite mientras se vigila que las manos no queden aceitosas al tocar la masa. Se le pone el aceite que la harina pueda absorber.

2. Se deja reposar mientras se elabora el relleno.

3. Se extiende bien con el rodillo y se pone una capa fina de masa en un molde redondo de bordes ondulados. Se pincha con un tenedor.

Para el relleno: 1 kilo de queso fresco de cabra y de oveja, 850 gramos de azúcar, 9 huevos pequeños, 1 manojo de hierbabuena, ralladura de limón

1. Se lava la hierbabuena y se pica muy pequeña.

2. Se deshace el queso y se mezcla bien con el resto de los ingredientes.

3. Se coloca el relleno de manera uniforme sobre la pasta que ya está extendida y pinchada en el molde.

3. Se introduce el molde en el horno, a 180º C durante unos 20 minutos, vigilando el proceso y girando el ‘flaó’ si fuera necesario.

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