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Triste final a la gran temporada del CD Ibiza. El equipo rojillo dijo adiós al título de Tercera División tras caer ayer por la tarde contra el Urbanitzacions Grupo Osa por 6-8 en un partido de ida y vuelta, sin un dominador claro y que pudo llevarse cualquiera. Finalmente, los errores defensivos de los ibicencos, sobre todo en la primera parte, condenaron al conjunto de Dani González, al que le valía el empate para cantar el alirón. Y no anduvo lejos de él. Con 6-7 en el marcador y seis minutos por delante, el Cedé lo intentó por todas las vías posibles, incluida la del portero-jugador, pero una contra de los mallorquines disipó la ilusión de los alrededor de 450 espectadores que se dieron cita en es Viver.
El encuentro comenzó de manera vibrante, con dos escuadras volcadas en ataque. Poco más de dos minutos hicieron falta para ver el primer gol. Terrón le ganó la partida por velocidad a Álvaro y marcó de disparo cruzado al segundo palo. Tampoco se hizo esperar el empate, obra de Álvaro tras una asistencia de Chechu a los tres minutos y medio de juego.


El partido estaba eléctrico y a los cinco minutos llegó el 2-1. El Cedé volteó el marcador con un zapatazo de falta directa de Chechu. La grada estallaba de júbilo. Llegaron entonces los mejores minutos del CD Ibiza. Pla, Nene y Matías trataron de ampliar la renta, pero no acertaron y el que lo hizo fue Terrón en el ecuador, que puso el 2-2 en el electrónico.


Los visitantes estaban ya con cinco faltas, pero a los árbitros les costó la vida pitar la sexta. Sebas fue objeto de una en el 12, pero la omitieron. Acto seguido, Kike, con pasado en el Harinus y en la Peña Deportiva, subió el 2-3. Lospitiusos se vinieron abajo y eso lo aprovechó el Urbanitzacions Grupo Osa para escaparse con tantos de Terrón e Isaac.


Cuando más desconectados estaban los ibicencos, una diana de Aarón los metió de nuevo en la pelea a falta de 40 segundos. El ala aprovechó el rechace del portero tras un doble penalti ejecutado por él mismo.


Tras el descanso, el CD Ibiza mejoró notablemente su imagen y redujo sus errores en defensa. Pasó a dominar el juego y a llevar la batuta ante un cuadro visitante que, eso sí, se mantuvo a flote merced a su efectividad. Mientras Sebas fallaba casi a puerta vacía, Terrón marcaba el sexto a pase de Palou.
Comenzó entonces un intercambio de golpes como si de un combate de boxeo se tratara. Aarón volvió a reducir distancias con un zapatazo a la escuadra, pero Terrón, a puerta vacía, volvió a poner tierra de por medio (4-7).


El Cedé no arrojó la toalla. Sabedor de que en el fútbol sala todo es posible, Sebas, a la media vuelta, y Matías, de disparo cruzado, pusieron a los suyos a un gol del alirón con más de seis minutos por jugarse. Cualquier pudo llevarse el gato al agua, pero sólo uno podía campeonar. Y ese fue el Grupo Osa, que sentenció la contienda en una contra finalizada por Marcos. Fue la puntilla a un CD Ibiza batallador que se quedó sin título y sin fase de ascenso.