Vista general del Camp Nou. | fcbarcelona.es

El Barcelona contempla la idea de construir un nuevo estadio, objetivo para el cual dispone de un par de terrenos junto a la Diagonal que le ha presentado el ayuntamiento, además de un modelo para financiarlo a través de la publicidad, de la mano de la empresa MCM, que ya se hizo cargo de la fachada de la nueva Masia.

Según ha podido saber EFE de fuentes próximas a la negociación, en estos momentos el proyecto está en una fase incipiente en todas sus dimensiones: idea, ubicación y financiación, aunque el presidente azulgrana, Sandro Rosell, está «muy ilusionado» con el proyecto, como ha mostrado en reuniones recientes.

El propósito pasa por construir un nuevo Camp Nou pegado a la avenida Diagonal para albergar a 110.000 espectadores, donde el ayuntamiento ya ha abierto una serie opciones que irían de la mano de una permuta de terrenos con la Universidad de Barcelona.

Se baraja la idea de edificar un nuevo campus donde se encuentra en estos momentos el estadio barcelonista, y trasladar el recinto azulgrana a terrenos de propiedad universitaria.

El Barcelona trabaja con la idea de empujar este proyecto o el de remodelación del Camp Nou, pero la antigüedad del estadio (24 de septiembre de 1957), el ciclo de vida del hormigón y la nueva normativa sobre éste (Real Decreto 1247/2008) y sobre la instrucción del hormigón estructural EHE-08, abre la opción en el club a la gran obra, la cual no cuenta con un respaldo unánime en la directiva.

La empresa MCM (Muro Cortina Modular Group), cuya inversión hace pocos años desencalló las obras que estaban paralizadas en la Ciudad Deportiva con la compra de una parcela por 21,5 millones de euros, y que se hizo cargo de la construcción de la fachada de la nueva Masia, ha presentado un plan económico al club con el que el Barcelona podría financiar el nuevo Camp Nou.

La empresa MCM abonó 3,5 millones de los 12,5 que ha costado la nueva Masia y está a la espera de que el club dé luz verde para la colocación de tecnología led, como si fuese una segunda piel, en dos de las fachadas de este recinto de jóvenes valores.

Con este objetivo, que tiene un coste de unos dos millones de euros, la nueva Masia contará con dos pantallas gigantes de leds de unos 250 metros cuadrados cada una desde donde el Barça podrá optimizar publicidad de sus patrocinadores y de otros anunciantes externos.

A pesar de que en estos momentos el Barcelona tiene en la mesa un plan de patrocinio de la nueva Masia por parte de la empresa Cacaolat, adquirida recientemente por Damm y Cobega, las opciones que se le presentan al club con las dos pantallas de tecnología led son inmensas, y no quedaría restringida sólo a este centro.

De esta forma, el Camp Nou también se presenta como un potencial escenario para la colocación de esta segunda piel con tecnología led que permitiría que la fachada del estadio fuese una gigantesca pantalla publicitaria con la que el club podría generar unos ingresos que ayudasen a financiar casi en su totalidad el nuevo estadio de fútbol.

La empresa MCM, que cuenta con la patente de veinte años para este tipo de instalaciones en las fachadas con tecnología led, puede explotar las caras de la nueva Masia para los próximos cinco años, y, según ha podido saber, EFE transcurridos estos años el Barcelona podría no renovar el contrato, pero debería de estar tres más sin poder explotar este modelo de actividad.

El negocio entre el Barcelona y MCM contempla que esta empresa, que también fue la que organizó la inauguración de la nueva Masia, explote las fachadas, realice el mantenimiento y reparta al 50% los beneficios de los anunciantes, algunos de los cuales, con diferentes aportaciones, están a la espera de que el centro Oriol Tort tenga ya instalada la segunda piel con tecnología led.

El Barcelona, en este modelo de negocio, no realiza ningún dispendio, ni tampoco en la instalación de los leds, cuyo coste para la Masia asciende a unos 2 millones de euros, y cuyas proyecciones económicas apuntan a una facturación anual de entre 100 y 200 millones de euros, sin tener en cuenta el potencial si esta idea se traslada al actual Camp Nou.

La empresa MCM, además de la construcción de la fachada de la nueva Masia, cuenta con otra joya de la corona en Barcelona, como es las Torres Porta Fira, en la entrada sur de la Ciudad Condal por la Granvia, donde el edificio del arquitecto Toyo Ito recibió hace dos años uno de los galardones más perseguidos por los constructores de rascacielos: el premio Emporis. En la edición de 2010 el edificio rojo barcelonés quedó por delante del Burj Khalifa de Dubai, el rascacielos más grande del mundo.