Grecia no levanta cabeza y, además de incumplir los objetivos de déficit, seguirá en recesión en 2012 por cuarto año consecutivo, al tiempo que la deuda pública superará el 170 % del PIB, a consecuencia de las medidas de austeridad impuestas por el Gobierno en un intento desesperado por salir de la crisis.

Así se desprende del proyecto de presupuestos enviados al Parlamento, en los que se prevé una contracción económica del 5,5 % del Producto Interno Bruto (PIB) este año y del 2,5 % el año que viene.

Paralelamente, el Ejecutivo calcula una deuda pública en el año 2012 del 172,7 % del PIB, con un volumen de 381.200 millones de euros, unos 17.000 millones más que este año.

Estos datos son el contrapunto y la consecuencia de las severas medidas impulsadas por Atenas para reducir el déficit, que ha pasado del 15,6 % en 2009 hasta el 8,5 % este año.

Déficit

Para alcanzar la meta de bajar el déficit al 6,8 % en 2012 será necesario recaudar 7.110 millones de euros adicionales. El Consejo de Ministros griego reconoció ayer que el agujero en los presupuestos para este año es de unos 4.300 millones de euros, que representan el 2 % del PIB.

Los fondos adicionales deberán proceder del aumento de impuestos y del recorte de gastos del Estado hasta fines de 2012.

Mientras, la tasa de desempleo alcanzará el 15,2 % este año, con más de 800.000 trabajadores en paro, y se disparará hasta el 16,4 % en 2012.

La Confederación de Funcionarios Públicos ADEDY asegura que los empleados ya han perdido un 40 % de su poder adquisitivo por la crisis, a lo que se sumará ahora otra pérdida de entre el 20 y 40 % con las nuevas medidas que el Gobierno pretende imponer.

En protesta, junto a la Confederación de trabajadores del sector privado GSEE, ha anunciado una nueva huelga general de 24 horas para el miércoles próximo y otra para el 19 de octubre.

Las medidas gubernamentales incluyen la eliminación de pagas extraordinarias para los funcionarios y la obligación de pagar impuestos a partir de los 5.000 euros de ingresos anuales en vez de los 12.000 euros actuales.