El Fondo Monetario Internacional (FMI) exhortó a la Unión Europea (UE) a tomar medidas enérgicas para atajar la crisis de la deuda y restaurar el crecimiento económico en el Viejo Continente, ante la repercusión negativa que está causando el agravamiento de la coyuntura financiera europea en la economía global.

Un día después de que el G-20 acordara redoblar el colchón financiero del FMI en más de 430.000 millones de euros (325.000 millones de euros), superando la barrera del trillón de dólares (756,5 billones de euros) reclamado por el FMI hace unos meses para lidiar con la creciente crisis en Europa, el Comité Financiero y Monetario Internacional (CFMI), el núcleo administrativo del organismo internacional, ha reclamado a los países de la eurozona que acometan reformas y reduzcan sus niveles de deuda.

Prioridad

El presidente del CFMI y ministro de Finanzas de Singapur, Tharman Shanmugaratnam, señaló que la prioridad es «volver al crecimiento normal a un medio plazo», es decir, «en dos o tres años». De lo contrario, puntualizó, «la sostenibilidad fiscal tampoco será posible».

Para lidiar con esta situación, Shanmugaratnam advirtió de los efectos adversos que pueden conllevar las medidas de austeridad implementadas por muchos gobiernos europeos. «En las economías avanzadas, se necesitan políticas creíbles de consolidación fiscal, una reducción de deuda, al mismo tiempo que se vadean políticas fiscales excesivamente contractivas», apostilló.

No obstante, Estados Unidos y Japón han sido objeto de las críticas por parte de algunos sectores del FMI. El ministro de Finanzas de Alemania, Wolfgang Schäuble, argumentó que ambas naciones «necesitar reducir sus déficit y la deuda pública». Schäuble ha enfatizado en que las medidas para lograrlo han de ser «creíbles» e implementadas de forma urgente.

En cambio, su homólogo japonés, Jun Azumi, sostuvo que el aumento del colchón financiero del FMI a modo de cortafuegos solo «compra tiempo» y representa «un alivio».