El comisario europeo de Empleo y Asuntos Sociales, Laszlo Andor, ofrece una rueda de prensa sobre la evolución del paro. | OLIVIER HOSLET

Los países de la moneda única volvieron a registrar en noviembre una tasa récord de paro que alcanzó el 11,8 %, con España a la cabeza un mes más en número de desempleados, según los datos publicados ayer por Eurostat, la oficina estadística comunitaria.

La tasa de desempleo en la zona del euro aumentó en noviembre una décima respecto al mes anterior hasta el 11,8 %, mientras que en el conjunto de la Unión europea (UE) se mantuvo estable en el 10,7 %.

El paro alcanzó así un nuevo máximo histórico entre los socios del euro, mientras que en los Veintisiete se mantuvo en la mayor tasa registrada desde que ese indicador se contabiliza a nivel europeo. En España, la tasa de desempleo en noviembre fue del 26,6 %, cuatro décimas más que en octubre, y constituyó la cifra más alta de los Veintisiete superando los 6,1 % de parados.

Aumento

En la UE había en noviembre unos 26,061 millones de personas desempleadas, de las que 18,8 millones pertenecían a la zona del euro, según las estimaciones de Eurostat. En comparación con octubre, el desempleo aumentó en 154.000 personas en la UE y en 113.000 en los países de la moneda única.

Entre los Estados miembros con datos disponibles, las mayores tasas de paro se registraron en España (26,6 %) y Grecia (26 %, según cifras de septiembre). Las más bajas se observaron en Austria (4,5 %), Luxemburgo (5,1 %), Alemania (5,4 %) y Holanda (5,6 %).

El comisario europeo de Empleo y Asuntos Sociales, Laszlo Andor, reconoció en una rueda de prensa en Bruselas que 2012 «fue otro año malo para Europa» y que, «después de cinco años de crisis, se han alcanzado niveles de desempleo que no se habían alcanzado en las últimas dos décadas, y la situación social también se está deteriorando». «Hay que reconciliar las medidas de consolidación fiscal con las de crecimiento y empleo», insistió. Eurostat destaca además que la diferencia del paro entre el norte y el sur de la UE se ha acrecentado desde la entrada del euro.