Comparecencia oficial del Rey, celebrada el pasado día 13 en el Palacio Real, con motivo de la visita del presidente de Guatemala, Pérez Molina. | Carlos Montes de Oca

El reconocimiento médico anual al que se somete el Rey ha desvelado que se le ha agudizado una antigua hernia discal en la zona de la columna lumbo-sacra, cuyo estado se está «estudiando para determinar su tratamiento más adecuado», anunció el Palacio de la Zarzuela.

Al margen de este aspecto, el reconocimiento ha arrojado resultados que se consideran «satisfactorios», detalla la Casa del Rey en un escueto comunicado publicado en su web y que firma el jefe del servicio médico de la Casa, Miguel Fernández Tapia-Ruano.

El reconocimiento ha consistido en la realización de pruebas y exploraciones por diferentes especialistas, como en años anteriores, entre los días 9 y 15 de febrero en las clínicas Quirón y Quirón San José, de Madrid.

Despacho

El monarca no tendrá actos públicos en su agenda la semana próxima, pero no ha tenido que cancelar ninguna actividad prevista, ya que no se había programado nada para esta semana, explió un portavoz del Palacio de la Zarzuela.

El jefe del Estado mantendrá en cambio actividad de despacho en Zarzuela y se someterá a nuevas pruebas de los profesionales que le tratan, que quizás puedan determinar la semana próxima si el Rey debe operarse para tratarse la hernia o es mejor que se someta a otro tipo de tratamiento.

Las alternativas a la operación pasan por el reposo, medicación con analgésicos o corticoides contra el dolor, el uso de fajas lumbares o fisioterapia, entre otros. Otra técnica es la ozonoterapia, consistente en la inyección de ozono en el disco afectado.

Una hernia discal se produce cuando alguno de los discos cartilaginosos encargados de amortiguar el roce entre las vértebras se somete a una presión mayor de la normal produciendo una protuberancia o incluso la rotura del disco, bien por degeneración, desgaste o por un sobreesfuerzo. El disco herniado puede llegar a comprimir la médula espinal, provocando un intenso dolor.

Don Juan Carlos aún se recupera de la operación de cadera a la que se sometió en diciembre pasado y esta semana seguía caminando con la ayuda de dos muletas. De momento, su agenda no ha sufrido ninguna cancelación y se mantiene el viaje a Marruecos que el Gobierno ha anunciado para los próximos 3 al 5 de marzo.