«Trata a tus hijos como te gustaría que los demás les tratasen a ellos». | Pixabay

El final del año nos puede generar diferentes emociones, muchas de ellas relacionadas con aspectos reflexivos, un «hacer balance» de lo que hemos vivido durante este giro al sol.

Entre otras cosas, esta valoración nos indica que han sido tiempos complejos para la familia, dado que el virus nos continua afectando mucho en el funcionamiento y las relaciones entre los miembros familiares. Teniendo en cuenta que otro año más, con esta pandemia, se ha vuelto a poner el punto de mira sobre los más pequeños podría considerarse el 2021 como un año complejo.

Aún así, la entrada del nuevo año es un momento de esperanza, de pensamientos positivos, de metas y de un nuevo intento por mejorar aquellas cosas que queremos cambiar. Con respecto a la crianza siempre me propongo el mismo objetivo, dado que no siempre lo consigo cumplir: «Trata a tus hijos como te gustaría que los demás les tratasen a ellos». Esta frase es la mejor manera que tengo para regular mi comportamiento con ellos, ya que en ocasiones puede que no esté a la altura que se merecen.

A partir de aquí, no me gustaría que su profesor le gritase cuando no hace bien un ejercicio, cuando le cuesta aprender los contenidos, cuando se despista y no entiende lo que se le está explicando. No me gustaría que la monitora del comedor le obligase a comer con chantajes y presiones o le apartase del resto del grupo porque le cuesta comer. No me gustaría que el entrenador le minusvalorizara o le criticase porque aun no tiene la habilidad suficiente. No me gustaría que le comparasen con otros cuando hablan de él. No me gustaría que otras personas paguen con él las frustraciones o malos momentos que ellas arrastran. Etc.

Me gustaría que su profesor sea cariñoso con él, que tenga paciencia para apoyarle en sus capacidades, que le dé la oportunidad de aprender de manera positiva. Me gustaría que en el comedor le enseñasen y le animasen a probar todos los alimentos, que tenga una dieta equilibrada. Me gustaría que su entrenador tenga confianza en él, que le anime a practicar el deporte, que le enseñe valores y no solo tenga en cuenta la victoria. Me gustaría que respetasen su proceso evolutivo sin compararle con nadie. Me gustaría que las personas no paguen sus frustraciones con él. Etc.

No se si tengo claro como educar a mis hijas, lo que tengo más claro es como no me gustaría hacerlo. Intentaré parecerme al profesor, al monitor, al entrenador, etc. que me gustaría que tuviese a su lado. Feliz año nuevo!


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