Una propiedad en Ibiza siendo tapiada para evitar su okupación. | Toni Planells

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Este periódico ha informado que la okupación de viviendas se ha disparado en Baleares. En concreto, cada día se okupan dos viviendas en Baleares. Hasta septiembre de 2021 se registraron en las Islas 407 okupaciones de casas en las Islas, lo que supone un incremento del 73,9 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior.

Se trata, además, del mayor porcentaje de incremento de toda España, donde la media también ha subido, pero un 18 por ciento y no un 73,9 por ciento como en Baleares. La situación, como ven, es dramática y todos estamos expuestos a que alguien se instale en nuestra vivienda mientras nos encontramos de viaje o incluso ingresados en un hospital.

Hace unas semanas mantenía en estas mismas páginas con un dirigente de Podemos un constructivo debate sobre la okupación. Él defendía que las leyes son útiles para evitar este fenómeno delictivo, pero los datos confirman que hay grandes lagunas y que todos aquellos que quieren okupar una vivienda no temen ninguna acción por parte de la Justicia. Saben que pueden disfrutar de una casa de forma ilegal y que pasarán meses o incluso años antes de tener que abandonarla por decisión judicial.

El estado de cómo quedan las casas okupadas es la segunda parte del drama. Dos okupaciones al día en Baleares es una barbaridad pero lamentablemente veo pocas reacciones políticas. Parece que nuestros dirigentes están más preocupados en otros asuntos que en poner coto al ataque a la propiedad privada, un derecho tan constitucional como tener una vivienda digna, tal y como esgrimen todos aquellos (partidos políticos también) que ven con cierta simpatía los movimientos de okupas mientras no sean sus casas las que acaben en manos de estos delincuentes. Sería conveniente asumir la gravedad de esta problemática o mucho me temo que cuando reaccionen ya será demasiado tarde.