Juan Mestre

Juan Mestre

No es nuevo

El acoso y derribo que sufre el periodista Vicente Vallés por contar -que no opinar- sobre el asunto del móvil custodiado por Pablo Iglesias a su ex asesora no es un asunto nuevo

«No és brutor»

Leo que el alcalde de Vila ha publicado un tuit en el que nos aclara al resto de ciudadanos que la posidonia seca que está en las playas «no és brutor». No es una polémica nueva.

Plan piloto: solo publicidad

Dice el Govern que el impacto publicitario del plan piloto turístico ha sido de 35 millones de euros, pero lamentablemente solo han llegado 2.000 turistas alemanes en una semana de los 10.500 que anunciaron que vendrían en 14 días.

La hora de los ‘beach clubs’

Los beach clubs reúnen muchas de las características de todos aquellos que reclamaban hace años un turismo de calidad, de poder adquisitivo, de alto valor añadido, y que aportan muchos beneficios a las Pitiusas, especialmente a Ibiza.

Pura palabrería

Durante muchos años hemos escuchado discursos sobre la conveniencia de que Baleares debía buscar alternativas económicas al turismo.

El control de la calle

Hasta no hace mucho la izquierda controlaba claramente la calle. Y además tenía la hegemonía en las redes sociales. Durante décadas solo ha habido protestas callejeras en este país a instancias de las fuerzas de izquierdas.

Alarmismo

Parece que los que no son epidemiólogos no pueden criticar las decisiones de Pedro Sánchez en esta crisis sanitaria.

Bendito Montoro

La vida da muchas vueltas. Ahora resulta que el denostado Cristóbal Montoro, el ministro que impuso duras restricciones en el gasto de los ayuntamientos, será el responsable de que los municipios dispongan de dinero en caja para hacer frente a la nueva situación económica que viene por delante.

‘A posteriori’

Debe ser una nueva patología que, incluso en el peor de los escenarios humanos que hemos vivido en los últimos 70 años, los hay que se atrevan en las actuales circunstancias plantear debates ideológicos que lamentablemente ni llenarán las cajas de los negocios cuando la crisis sanitaria acabe ni, por supuesto, solventará el problema de los miles de trabajadores que se irán al paro.