Josep Marí Ribas 'Agustinet' en una imagen de archivo.

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Hay partidos de gobierno y partidos de oposición. Son buenos -o menos malos, si se quiere- en lo suyo, gobernar o hacer oposición, y si los sacas de ese ámbito, no dan pie con bola y acaban cayendo en el ridículo, que es lo más penoso que uno puede hacer en la vida, sea lo que sea lo que uno haga habitualmente. Basta ver a Unidas Podemos, que estando en el Gobierno de España y también el Govern balear, tan a menudo hace oposición y critica al Ejecutivo del que forma parte, sin el menor rubor.

Decía quien fuera el último presidente de Checoslovaquia y primer presidente de la República Checa, además de escritor y dramaturgo, Václav Havel, que «cualquiera que se tome a sí mismo en serio siempre, corre el riesgo de hacer el ridículo». Y lamentablemente eso es lo que parece que le esté sucediendo al PSOE del Consell d’Eivissa, tan falto de ideas, tan entregado a la molicie, tan indolente, tan desnortado.

En parte es normal, porque siendo un partido de gobierno, ejercer la oposición responsablemente le da pereza y recurre a lo fácil, lo que da resultado entre las capas más desinformadas de la sociedad, que son las que se informan exclusivamente a través de las redes sociales. Además el líder de la Federació Socialista d’Eivissa, Josep Marí Ribas ‘Agustinet’, está demasiado ocupado en sus responsabilidades de conseller de Movilidad y Vivienda del Govern, por lo que no puede prestar la atención debida a lo que hacen los socialistas en el Consell d’Eivissa. Es comprensible.

Acusar de corrupción al rival político, sin aportar ninguna prueba, es algo que cualquiera puede hacer. No requiere del menor talento, aunque hace falta que no le importe a uno caer en el ridículo, porque raramente cuela una acusación sin pruebas entre la mayoría de la ciudadanía. Vicent Torres, líder de la oposición en el Consell d’Eivissa, está enfrascado en tan patético menester, tratando de exprimir una naranja más seca que la mojama.

Y se diría que el líder la oposición en el Ajuntament de Santa Eulària, Vicent Torres ‘Benet’, se ha entregado a emularle, sin caer en la cuenta de que la estrategia, por absurda, resulta estéril. Por más vueltas que le den al caso del vídeo ‘La vida islados’, de una higuera no se pueden coger peras.

Si PSOE y Unidas Podemos tienen constancia de alguna ilegalidad, que vayan al juzgado o a la Fiscalía y presenten una querella. Cualquier otra cosa es hacer teatro y convertir las instituciones democráticas en un lodazal, en un circo de tres pistas donde se representa un espectáculo indecente. Y se están poniendo demasiado en evidencia, sobre todo teniendo en cuenta lo que ellos hicieron cuando gobernaron el Consell d’Eivissa la legislatura pasada. ¿No se acuerdan de que costearon, sin concurso y sin nada, la «película» ‘El secreto de Ibosim’? Que por otra parte, nadie ha visto. Ni falta que hace porque ha sido suficiente con pagarla de nuestros impuestos. Que nos ahorren el suplicio.

Ridículo es lanzar acusaciones veladas de corrupción contra el gobierno insular de PP y Cs, cuando el mismo que las hace, entre 2015 y 2019, ordenó contratar irregularmente, de palabra, a la Asociación Amadiba, algo que ha constatado la Oficina Anticorrupción de Balears. Un claro «trato de favor» con esta entidad a la que se benefició descaradamente en detrimento de otras que podían haber hecho igual labor o aún mejor, que eso no lo podemos saber. No se respetaron los procedimientos de contratación y el dineral que se pagó a Amadiba, tuvo que desembolsarse de aquella manera, porque no había forma de hacerlo de forma ordinaria.

Por eso, es perentorio que ‘Agustinet’ le diga a Vicent Torres que deje de ponerse el ridículo a sí mismo y al partido del que es portavoz en el Consell d’Eivissa, porque es lastimoso ver cómo queda en evidencia cada vez que trata de sacar rédito político del spot ‘La vida islados’. A fin de cuentas y por malo que fuera, al menos no consta que Vicent Marí tratase de vetar la aparición de nadie, como sí hizo el expresident Torres en al menos dos ocasiones, que yo sepa.