Una de los barcas que conecta Ibiza con Formentera, amarrado en el puerto. | DANIEL ESPINOSA

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Los pasajeros de los trayectos marítimos autorizados entre Ibiza y Formentera deberán pasar un control de la Guardia Civil para comprobar que su viaje esté justificado, según informó ayer el Consell de Formentera.

El puerto de Formentera quedará cerrado este jueves, excepto los servicios especiales, tres de ida y tres de vuelta. Se trata de medidas recogidas en una orden ministerial que prohíbe la entrada de pasajeros por mar a Baleares, y que sólo autoriza estos trayectos entre las Pitiusas. El objetivo de esta excepción es «garantizar la llegada de sanitarios y personal de emergencias», según afirmó la presidenta del Consell, Alejandra Ferrer.

Cesión alojamientos

La máxima institución insular de la pitiusa menor precisó que el horario de las conexiones de pasajeros ha sido pensado para los sanitarios que trabajan en Formentera pero viven en Ibiza.

El Consell trabajó, además, con la patronal hotelera de la Isla y se ha acordado la cesión temporal de apartamentos y alojamientos para sanitarios residentes en Ibiza. El objetivo es facilitar el trabajo de estas personas y garantizar la atención hospitalaria. El Consell trató de «reducir al máximo» el número de embarcaciones de pasajeros, medidas especiales que desde el primer momento han pedido desde Formentera, según apuntaron.

El conseller de Movilidad, Rafael González, explicó que, de Ibiza a Formentera, los barcos de pasaje saldrán a las 07.00 horas, 13.00 y 19.00 horas. Las tres salidas de Formentera a Ibiza serán a las 09.00, 15.00 y 21.00 horas.

En los trayectos se cumplirá con la norma sanitaria de respetar la distancia de dos metros, así que la ocupación de las barcas no podrá superar el 33 por ciento de su capacidad.

Según el Consell, el servicio de embarcaciones de mercancías no se verá afectado para garantizar el suministro, y se priorizarán los bienes de primera necesidad.