Vista de los exámenes de catalán para oposiciones de funcionarios del Govern balear.

El Govern no piensa cambiar su política lingüística en la administración autonómica a pesar de la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Balears, que considera que el catalán es un requisito para acceder a la función pública.


Para el conseller d'Administracions Públiques, Josep Gornés, la sentencia «es una fotografía estática de un momento concreto». Es decir, Gornés entiende que si se cambia la Llei de Funció Pública y la Llei de Normalització Llingüística el Govern cumplirá la ley para que el catalán sea un mérito, no un requisito. «Es una propuesta de nuestro programa electoral», recordó Gornés.


En la misma línea se manifestó el portavoz del Govern, Rafel Bosch, quien reiteró que la intención del gabinete autonómico es considerar el catalán como un mérito, no un requisito para acceder a la administración. «No es lo mismo un bedel que un cirujano. De los cirujanos queremos que tengan un máster sobre cirujía cardiovascular», comentó Bosch.


En relación a esta sentencia, el PSOE balear celebró que se regule la exigencia del catalán para trabajar en la función pública, porque «da la razón» al anterior Govern.


«Estamos contentos de que los tribunales den la razón a lo que hizo el Govern anterior en este tema», dijo el diputado socialista Antonio Diéguez.


La sentencia del TSJB rechaza el recurso que presentó el sindicato USO y reitera una resolución judicial anterior de 2010.