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Pese a que la gestora de la Federación Socialista de Eivissa (FSE) acordó hace ya dos días abrir expediente al exsecretario general de Vila Antonio Roldán por «faltas graves y muy graves», el propio interesado aseguró ayer que todavía nadie ni «oficialmente ni extraoficialmente» le ha comunicado nada. La gestora pidió que se le suspendiera de militancia por considerar que está implicado en hechos irregulares que afectaron al congreso que ganó el crítico Pedro Campillo y que posteriormente fue anulado.

Roldán aseguró que es inocente y que no tiene nada de qué defenderse y no quiso entrar sobre si puede ser una maniobra para que no opte a la secretaría general de Vila. «Jamás me hubiera figurado que ni mi nombre ni el de ningún compañero estaba encima de la mesa para expedientarlo, porque no se ha cometido ninguna irregularidad. Cuando niegas algo, parece que te estás defendiendo de algo. Yo no tengo que negar nada ni decir nada, ni defenderme de nada porque no hay nada de qué defenderse. No he hecho nada de nada. Ni yo, ni ninguno de mis compañeros», recalcó el socialista en declaraciones a Europa Press. Sobre su baja como militante, Roldán manifestó con rotundidad que nadie le «echará del partido».

El otro expedientado, el secretario de Organización de Vila, Javier Pina, indicó ayer que tampoco ha recibido comunicación alguna. «Nos quieren echar porque han perdido un congreso», se limitó a decir Pina. La portavoz de ambos, Dessiré Ruiz, aseguró que tiene ganas de saber qué argumentación utilizará la gestora para expedientarles porque de las declaraciones que hicieron ambos ante este órgano no se infiere «ninguna irregularidad».

El presidente de la gestora, Joan Boned, avanzó que la comunicación oficial se podría llevar a cabo la próxima semana porque aún quedan trámites que completar, como el nombramiento de los instructores de los expedientes.

Boned negó que los integrantes del sector crítico de la gestora no tuvieran acceso a la documentación durante la reunión en la que se aprobó el expediente de Roldán y Pina. «Quiero desmentirlo categóricamente, porque ellos han tenido acceso a todo el expediente y a todas las declaraciones que se han ido haciendo ante la gestora», explicó el presidente de la gestora, un órgano que está integrado por tres miembros del sector crítico y cuatro del oficialista/renovador.

Preguntado por el hecho de que los integrantes críticos desconocían que se iba a aprobar este expediente, Boned indicó que «había un orden del día» en el que se decía que se decidiría algo sobre las documentación ya obtenida. Eso sí, reconoció que la propuesta de expedientar la hizo él mismo como presidente y que luego abrió el debate en el que los críticos votaron en contra de la medida.

Boned aclaró que aún no existe ningún documento en el que esté plasmada la argumentación en la que se basará el expediente de Pina y Roldán. «Esto se llevará a una próxima reunión de la gestora, se dará el argumentario jurídico basado en el reglamento del partido, el escrito de incoación del expediente», indicó el presidente de la gestora, que aseguró que en la reunión se habló «extensamente» de los motivos para suspenderles de militancia, unos motivos que no han trascendido.

Respecto a las críticas de Ruiz, que aseguró que la gestora no es imparcial, Boned indicó que es una opinión que respeta pero no comparte. También lamentó que los críticos digan que se han enterado del expediente por los medios, cuando dice que oficialmente él no ha dado ningún nombre. «Alguien tendrá que mirar dentro de su casa», añadió.