Ni siquiera el desgaste entre el electorado de los partidos de carácter estatal permitiría que una formación nacionalista pudiera hacierse con un buen caladero de votos en Eivissa. Lo afirma la encuesta de opinión de IBES para el Grupo Serra. Este informe señala que solo un 6% de los ibicencos apoyaría a una formación de este tipo como primera opción de voto y hasta un 14% del total del censo estaría dispuesto a cambiar su apoyo actual para entregarlo a un partido regionalista o nacionalista.

Menorca, la que más

Por Islas, Menorca se posiciona así como la isla con un mayor sentimiento identitario en materia política ya que en Mallorca los nacionalistas tienen un potencial del 38% mientras que en las Pitiüses cae hasta el 20%. La media del archipiélago sitúa este potencial en el 36%. En unos comicios permitiría a las actuales fuerzas localistas duplicar, como mínimo, su representatividad en las instituciones a costa de otras formaciones.

Procedencia

Tan importante es la suma de los votos que puede reunir como el lugar de donde procederían. Según el estudio de IBES a nivel balear este partido (o partidos ya que podría haber más de uno) localista podría recabar hasta un 20% del total del electorado de otras formaciones. Quien más votos perdería en favor de los nacionalistas es el PSOE. Un 9% del total del censo se pasaría a las filas regionalistas lo que supone el 45 de sus votantes. Quienes también quedarían seriamente tocados son los integrantes de Esquerra Unida ya que verían como un 4% del total del censo les podría abandonar. Esto implicaría perder la mitad de sus apoyos en las urnas.

Tampoco el PP se salvaría de este trasvase. Hasta el 3% del electorado sería capaz de abandonarlos. En la práctica esto significa el 19% del total de sus votos. Esta fuerza nacionalista también recuperaría parte de los desencantados que ahora optan por abstenerse.

Incluso hay seguidores de UPyD, una formación opuesta a los nacionalismos, que también se plantearían cambiar de bando. Este 20 % restado a otras fuerzas políticas más el 16% que las fuerzas nacionalistas ya controlan suponen un importante 36% del electorado capaz de marcar la agenda política del archipiélago.