Momento del debate sobre política general celebrado ayer en el Consell.

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El presidente del Consell, Vicent Serra, aseguró ayer que las políticas de austeridad llevadas a cabo en este primer año de gobierno les han permitido revertir la tendencia económica negativa y han pasado de una situación presupuestaria de déficit de 2,5 millones el año pasado a una situación «positiva» con un superávit de 1,8 millones «en términos presupuestarios». Serra destacó que los progresistas llevaban un ritmo «insostenible» y que cuando tomó posesión se encontró con dos graves problemas: unas cifras de paro «muy elevadas» y un gasto público «desorbitado». Acusó al equipo de gobierno anterior de «mala previsión, mala planificación y mala inversión» y, pese a que dijo que no quería buscar culpables de esta «hipoteca que se está comiendo nuestro futuro», sí que aseguró que los progresistas gastaron en cosas «que no tienen una utilidad real», mientras dejaron de pagar cosas «necesarias».

Entre las medidas adoptadas por el gobierno del PP, destacó la obtención de 9,3 millones en créditos ICO para pagar facturas a pequeñas y medianas empresas (el primero permitió abonar 900 facturas a 240 empresas y el segundo 3.051 a 560). Los proveedores han pasado de una espera de 648 días de media para cobrar a 151 días y Serra confía en que pronto puedan cumplir lo que dice la ley en este sentido. Entre los logros conseguidos destacó también que han «acelerado y asegurado los convenios»; han cambiado la política de subvenciones para no darlas «a dedo», ya que en 2008 el 52% de ellas se daban sin concurso; han «optimizado» recursos en personal (lo que supone un ahorro de 1,3 millones este año) y han reducido el 40% de cargos directivos y de confianza.

El presidente también destacó que han dejado de subvencionar líneas aéreas en invierno porque venían aviones «vacíos» y recordó que British Airways tendrá dos vuelos semanales con Londres en invierno.

Fin de proyectos

El Consell, dijo Serra, también está trabajando en una Obligación de Servicio Público (OSP) de los vuelos con la Península por si hiciera falta en algún momento. Asimismo, remarcó que no cejará en su intento de conseguir el traspaso de la promoción turística, aunque es «complicado» por la situación económica. Mientras esto llega, recordó que por primera vez Eivissa acudirá por separado de Balears a las ferias.

Serra reconoció que no es momento de inversiones y señaló que han terminado obras empezadas, como la de la Comandancia Militar y la carretera de Sant Miquel, y en diciembre estará listo el centro agroambiental de Can Marines. También destacó la modificación de la vía de Sant Joan y la puesta en marcha de «pequeñas actuaciones» como la carretera de Forada, el vial para peatones de Sant Rafel, las obras de mantenimiento en es Jondal, en el hipódromo de Sant Rafel y el proyecto del río de Santa Eulària. «No es momento de fuegos de artificio, pero no tenemos que dejar de ser ambiciosos», añadió el presidente, que tiene como objetivo la apertura de las residencias, ahora cerradas por falta de financiación. De hecho, anunció que tras el otoño comenzará el proceso de ingreso de personas en la residencia de Can Raspalls (Sant Jordi). Asimismo, apostó por conseguir financiación del Estatut para terminar el Palau de Congressos.

También citó la reducción de un mes el tiempo de espera en la ITV, el desarrollo de las competencias en materia de caza, el impulso al deporte base y la presentación del primer Plan insular de ética deportiva y el Plan de auto-ocupación juvenil. Asimismo, resaltó que en julio tendrán un borrador de la nueva ley de financiación del Consell, que tendrá en cuenta «la población real, la gran afluencia de turistas y las competencias en las que el Consell presta servicio».

Por otro lado, apostó por mancomunar servicios con los ayuntamientos «sin cuestionar la identidad de cada municipio».