Lugar donde se produjo la agresión. | José M. de Lamo

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La Policía Local de Sant Antoni detuvo en la noche de este jueves a un ciudadano holandés por un presunto delito de violencia de género. Los hechos ocurrieron alrededor de las 21 horas en la parada de autobuses que hay frente al hotel Stella Maris, en el Camí de Cap Negret.

Un vecino de la zona pudo ver, cuando iba a acceder a la urbanización con su vehículo, cómo un hombre, de unos 30 o 35 años de edad, se encontraba gritando y acosando a una mujer. Cuando ralentizó la marcha para comprobar que los gritos no derivaran en agresión, el turista holandés ya había golpeado a la mujer y la había lanzado al suelo en mitad de la calzada. El testigo abandonó el vehículo y logró apartar al agresor antes de que este continuara golpeando a la mujer, ya tirada en el suelo.

El testigo llamó a la policía y, mientras esperaba la llegada de los agentes, tuvo que seguir reteniendo al súbdito holandés para impedir que tratara de volver a golpear a la víctima, que resultó ser también holandesa y, tal y como reconoció antes los policías, llevar casada con el agresor 10 años. En el impass de espera el agresor trató de huir en un par de ocasiones tratando de coger un taxi, aunque ninguno se detuvo ante sus requerimientos.

Durante todo el proceso de captación de datos y testimonios, el turista holandés no paró de increpar al testigo de la agresión mientras aseguraba en inglés que «sólo le he pegado un poquito» y que «era algo normal, que para estas cosas no tiene que venir la policía».

La víctima, por su parte, fue reconociendo ante el buen hacer de los policías locales de Sant Antoni, que no era la primera vez que sufría agresiones por parte de su pareja, aunque finalmente optó por no interponer denuncia.

Los agentes procedieron a realizar la detención del joven holandés de oficio merced al testimonio del testigo presencial. Está previsto que este domingo por la mañana se celebre el juicio rápido.