Carolina Escandell, en una imagen de archivo. | Marcelo Sastre - Archivo

1

A pesar de estar prácticamente acabado, el centro de acogida insular de sa Joveria no puede entrar aún en funcionamiento debido a la crisis internacional de suministros. La imposibilidad de encontrar algunos materiales «muy específicos» necesarios para la finalización de las obras es lo que ha producido el gran retraso que están sufriendo y por el que el Consell Insular, responsable del proyecto, ha sancionado a la constructora. Así lo explicó ayer la consellera insular de Asuntos Sociales, Carolina Escandell, quien lamentó la situación y declinó la posibilidad de ofrecer una previsión sobre la puesta en marcha de esta infraestructura ubicada junto al Recinto Ferial. Sa Joveria debe dar servicio de forma provisional como centro de baja exigencia para acoger a las personas sin hogar de la isla, que se calcula que oscilan entre 50 y 60. Escandell recordó que se trata de una construcción modular que, sin embargo, «es un edificio consistente, con todos los servicios necesarios». Y puso como ejemplo que contará con espacios diferenciados para hombres y mujeres, consigna y salón polivalente.

Con 56 plazas, el centro de sa Joveria será el recurso que se destinará temporalmente, y mientras se construye el de es Gorg, a las personas en situación de «exclusión social», es decir, que están en la calle. Muchas de ellas sufren, además, otras condiciones como patologías mentales o adicciones. Sa Joveria será el lugar en el que puedan encontrar un hogar a partir del cual trabajar para su reinserción siempre que sea posible. «Es un servicio que estará abierto las 24 horas», señaló la consellera, «y tendrá todo tipo de técnicos de este área. El objetivo es trabajar para que este sea el camino para que estas personas puedan reincorporarse a la vida normal y que lo hagan en un sitio digno».

Es Gorg

Retrasada va también la construcción del centro de baja exigencia de es Gorg. En este caso, la administración responsable es el Ayuntamiento de Ibiza, que, hasta ahora, solo ha adjudicado la redacción del proyecto y que, según señalaron ayer fuentes municipales, «está pendiente de un informe de la Dirección General de Recursos Hídricos del Govern».

Este centro será el definitivo para toda la isla. El Consell d’Eivissa financia su construcción con algo más de cinco millones de euros, mientras que la gestión estará mancomunada entre esta institución y los cinco ayuntamientos ibicencos, en función de su población. El Consell aportará anualmente un 35% del coste de la gestión, mientras que el 65% restante será abonado por los consistorios. Los terrenos en los que se levantará esta infraestructura, ubicados en una zona industrial, han sido cedidos por el Ayuntamiento de Ibiza y el objetivo es construir en los mismos un inmueble que acoja a las personas sin hogar de la isla, «sin ningún requisito de entrada», y que, además, cuente con un espacio específico para momentos en los que sea necesario alojar a más gente por cuestiones meteorológicas como las olas de frío.

En estos momentos, es el centro de acogida de sa Bodega el que presta este servicio de baja exigencia, aunque con tan solo 15 plazas. Se trata de un espacio que abre por la tarde/noche y en el que los usuarios pueden cenar, ducharse, utilizar la sala polivalente y dormir. «Era el gimnasio del colegio», explicaron ayer fuentes del Ayuntamiento de Ibiza, «y en estos momentos está lleno. Estamos a la espera de que el Consell pueda poner en marcha el centro de sa Joveria para dar acogida a estas personas». Las mismas fuentes dejaron claro que, aunque se trate de un espacio casi diáfano, «existe cierta intimidad para los usuarios, hay separación entre las camas y tienen, incluso, una zona en la que dejar a sus animales porque algunos de ellos vienen con sus perritos».