Un instante del pleno celebrado este jueves en Sant Antoni. | Daniel Espinosa

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El pleno municipal del Ayuntamiento de Sant Antoni aprobó este jueves de forma definitiva la modificación puntual de 14 artículos de las normas urbanísticas del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que permitirá adaptar el planeamiento a algunas necesidades actuales del municipio como la finalización de edificaciones inacabadas, ordenar los usos de las cubiertas o disponer de una mayor superficie de sótano destinado a aparcamiento.

Durante la sesión plenaria también se reclamó que las islas Baleares queden exentas del impuesto al queroseno, conocida como ‘tasa verde’, en el transporte aéreo y marítimo, y aprobó instar al Gobierno a restablecer las relaciones institucionales y comerciales con Argelia, tras constatar la consolidación de una ruta permanente y estable con las islas, así como a desplegar más medios en Baleares, y en Ibiza y Formentera en particular, para hacer frente a una eventual llegada masiva de embarcaciones con inmigración irregular procedente de Argelia.

El pleno de Sant Antoni dio luz verde a su vez a destinar a alojamiento para los efectivos de la Guardia Civil a propiedad heredada en Sant Mateu y que fue desocupada recientemente. Sería una cesión de uso de esta vivienda municipal para la presente temporada turística debido a la falta de alojamiento para las fuerzas y cuerpos de seguridad que son destinados como refuerzo durante los meses de verano en la isla de Ibiza.

En la misma propuesta de acuerdo se instó a la delegación del Gobierno en Baleares a realizar las gestiones necesarias para ceder de forma extraordinaria y por emergencia habitacional las residencias militares ubicadas en Sant Antoni y Vila para destinarlas a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado destinados en la isla como refuerzo durante la temporada.

Polémica con la langosta

La polémica llegó con la moción presentada por Podemos sobre el uso de animales vivos como premios en la localidad. En este sentido, la formación morada se refería a la travesía a nado de la cova de ses Llagostes, que se retoma este verano, y que tiene como premio la langosta.

Fernando Gómez (Podemos) defendió la propuesta y afirmó que el uso de un animal vivo como máximo reconocimiento deportivo perjudica a la imagen del municipio portmanyí y que va en contra del bienestar animal. El segundo teniente de alcalde, José Ramón Martín (Cs), le contestó que las ordenanzas hablan de animales domésticos, mientras que el alcalde afirmó que respetan el bienestar animal y que existe un informe jurídico que avala que la langosta es un animal no sintiente, como sí podría ser un mamífero. Finalmente, Podemos retiró la moción con la intención de que se debata en el próximo pleno.