Alojamiento de Airbnb. | Archivo

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El alcalde de Ibiza, el socialista Rafa Ruiz, ha advertido este martes a la plataforma de alquiler de viviendas turísticas Airbnb de que «no es bienvenido en Ibiza». Una advertencia que, ha dicho, «deberían» realizar «todos los gobernantes» de la isla. Ruiz ha pronunciado estas palabras para justificar la falta de vivienda en el municipio y, sobre todo, el cada vez más elevado precio de los alquileres en la capital ibicenca.

El primer edil ha afirmado que los ciudadanos tienen «en el subconsciente» la idea de que «no hay viviendas» en Ibiza. Algo que ha desmentido basándose en los resultados iniciales de la encuesta que está elaborando la UIB sobre esta materia en el municipio. Un trabajo encargado por la Concejalía de Vivienda, dirigida por Aitor Morrás, y por el que el Consistorio pagará 400.000 euros. La encuesta la está llevando a cabo un equipo de trece personas dirigidas por la doctora en Geografía Sonia Vives.

Este estudio, según ha avanzado Ruiz, demostrará que «sí hay viviendas en Ibiza». Pero también que muchas de ellas se están destinando al mercado del alquiler turístico ilegal. Por ello ha exigido al Consell d’Eivissa, aunque sin mencionarlo, «combatir los pisos turísticos ilegales».

Ruiz se ha mostrado partidario de que «se hagan únicamente viviendas de protección oficial». Sin embargo, ha añadido que es necesario «combatir» la oferta de vivienda turística ilegal «con todas las herramientas».

La adjudicación de la encuesta se realizó a principios del pasado mes de mayo. En la presentación del trabajo, el concejal del área, Aitor Morrás, aseguró que, de las 23.700 viviendas censadas en Ibiza, unas 6.000 no tienen a nadie empadronado. A través de la encuesta, se pretende elaborar un censo de viviendas que permita, además, entender por qué un 25% del parque inmobiliario de Vila no tiene residentes habituales y, a partir de ello, adoptar las medidas necesarias para sacar estas viviendas al mercado.

Morrás admitió entonces que no todas estas viviendas se destinan al alquiler turístico ilegal. «Podrían ser segundas residencias, viviendas ocupadas, casas en las que vive gente sin empadronar o alquiler turístico ilegal», señaló el edil.

El objetivo de poner estas viviendas en el mercado de alquiler se llevará a cabo a través de la Oficina Integral de Vivienda, una entidad que cuenta con el respaldo de la Conselleria autonómica de Vivienda, y que entrará en funcionamiento en breve.