Taxis en la parada de Ibiza. | Marcelo Sastre

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El Juzgado Contencioso Administrativo número 2 de Palma de Mallorca ha denegado la medida cautelar planteada por la Asociación de Taxistas Autónomos de la Ciudad de Ibiza en relación al calendario de libranzas.

En la resolución judicial se señala que «no ha lugar» a dicha medida, pudiéndose registrar un recurso de apelación en el plazo de quince días desde la notificación. Entre otras consideraciones, el juez justifica su decisión en que no pueden quedar acreditados posibles perjuicios, de carácter económico o de otro tipo, y con alcance irreparable.

«No se observa, pues, que exista causa que impida aplicar la regla general de la eficacia y validez de los actos administrativos, manteniendo su ejecutividad. No hay duda de que, cualquiera que sea el resultado del pleito, no se habrán producido daños o perjuicios de carácter irreparable», manifiesta.
Desde el colectivo de taxistas, el presidente Alejandro Cardell aseguró ayer que «ahora habrá que esperar al juicio» porque la decisión judicial «era algo que estaba ahí y era una de las posibilidades».
La otra parte implicada, el Ayuntamiento de Ibiza, valoró también la resolución. El concejal de Movilidad, Aitor Morrás, consideró que «se va confirmando que el Consistorio tiene competencias para regular los días de trabajo y los turnos que han de realizar los taxis», algo que rechazaron desde el principio los profesionales de Vila.

Morrás aseguró que «el juego que acostumbran a hacer los taxistas, como es interponer recursos cuando se piden medidas cautelares para suspender una acción del Ayuntamiento, en este caso no les ha servido». El edil defendió de nuevo las «plenas competencias» a la hora de aprobar un decreto como el relativo al calendario de libranzas.

Trabajan más relajados

Prácticamente terminando temporada, el concejal valoró de manera positiva la medida impuesta a los taxistas, «a excepción de algunas personas que no están de acuerdo».

«Dicen que los taxistas incluso están trabajando bastante más relajados y que se nota cómo sufren menos tensión personal en comparación con profesionales de otros municipios. Eso es lo que me han hecho llegar, tanto asalariados como propietarios», insistió.

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Morrás, una vez más, afirmó que la obligatoriedad de parar el vehículo un día a la semana no ha afectado a la calidad del servicio, recordando que la medida afecta a unos 35 taxis al día y así, «este porcentaje, en relación a los 800 taxis que hay en toda la isla, no es significativo».

Según consideró, si en momentos o días puntuales han faltado taxis «ha sido más por toda la masificación, con más gente de la prevista, y es probable que haya que reconsiderar establecer más licencias estacionales, algo rechazado por los propios taxistas».

Morrás recordó que el calendario de libranzas fue establecido por la negativa de estos profesionales a implantar un control biométrico. Por otra parte, celebró el buen funcionamiento de la orden de carga y descarga de viajeros, eliminando prioridades en las paradas.

Perjuicios

Para una parte del sector, sin embargo, son más que evidentes los perjuicios que les ocasiona el decreto de libranzas, con 35 taxis paralizados día tras día, a pesar de las largas colas de usuarios que se han registrado durante el verano.

Por otro lado, grupos de taxistas asalariados de Ibiza expresaron el pasado mes de agosto a Periódico de Ibiza y Formentera que, en su caso, se mostraban a favor del calendario de libranzas, aunque consideraron que la medida debería aplicarse de otra forma, sin paralizarse el vehículo durante toda una jornada.

Estos profesionales destacaron la importancia de «desconectar» un día del trabajo, más a nivel psicológico que físico, puesto que algunos asalariados, en temporada alta, podían tardar varios meses en disfrutar de un día libre.