Imagen de archivo del mercadillo de Sant Joan.

El abogado que representa a los nueve vendedores veteranos excluidos del mercadillo de Sant Joan ha presentado un requerimiento ante los servicios jurídicos del Ayuntamiento para que estos comerciantes afectados sean admitidos de forma «inmediata» en un plazo de 10 días hábiles, «concretamente tienen de tiempo hasta el 16 de octubre». «En el caso de no ser así, renunciaremos al recurso de reposición interpuesto el 19 de septiembre como medida amistosa y llevaremos a cabo un procedimiento contencioso administrativo», adelantó a Periódico de Ibiza y Formentera Paola Podestá, una de las nueve vendedoras afectadas que se ha quedado sin su puesto en Sant Joan.

En este sentido, explicó que desde que su abogado presentó este recurso de reposición contra los pliegos reguladores de la adjudicación de puestos de venta en este mercadillo, ningún representante del Ayuntamiento de Sant Joan se ha puesto en contacto con ellos para buscar «alternativas» y que estos vendedores puedan seguir trabajando. Cabe recordar que desde la reapertura del mercadillo, después de casi un año sin actividad, estos vendedores no han dejado de movilizarse denunciando que dicha adjudicación de puestos se hizo de manera «irregular» y con criterios «arbitrarios».

«Injustos»
«Era la primera vez que el gobierno municipal sacaba a concurso público la instalación de las paradas. Nosotros ya avisamos a los responsables municipales de que los baremos incluidos en las bases del concurso eran injustos», recordó la comerciante Paola Podestá. No obstante, reconoció que no llegaron a presentar alegaciones porque desde el Ayuntamiento de Sant Joan les recomendaron que no las formularan porque «retrasaría más la reapertura del mercadillo».

«Nosotros y la junta directiva de la Asociación de Vendedores confiamos en el Ayuntamiento desde el primer momento. Once meses después fuimos admitidos provisionalmente en una primera lista que quedó reflejada en el expediente para la concesión de las autorizaciones», señaló esta comerciante. Sin embargo, indicó que en la resolución definitiva de agosto quedaron fuera del proceso de distribución y ubicación de los puestos. Explicó que todo transcurrió en dos semanas y fue una gran «decepción» verse en la lista de reserva.

«Nos reunimos con la portavoz Carmen Rodríguez, pero no solucionamos nada», apuntó haciendo hincapié en que, finalmente, no les fueron tramitadas las licencias para la venta en el mercadillo. Sin embargo, sí recordó que para la apertura del mercadillo en 2022 tuvieron que abonar 100 euros en concepto de tramitación de expedientes de cesión de parada de mercado. «Así lo comunicaron por aquel entonces desde el Ayuntamiento en el comunicado de apertura del mercadillo en enero de 2022. No obstante, en septiembre de este año todavía permanecía cerrado y sin la tramitación de las licencias», puntualizó esta vendedora.

Además, el abogado de los afectados formuló mediante el recurso de reposición que las últimas autorizaciones, que son del año 2020, siguen vigentes porque «no les consta que estas licencias hayan sido revocadas». «Nos sentimos engañados desde que se modificaron las bases reguladoras para la adjudicación de plazas», lamentó. En esta misma línea, denunció algunas de las «irregularidades» que, según estos vendedores, se produjeron durante la adjudicación de licencias. Entre ellas, destacaron, se realizaron cambios de categoría que complicó la asignación de sus plazas o, también, la circunstancia de estar empadronado en la localidad como criterio de puntuación, «cuando en la venta no sedentaria está prohibido».

«Esto supuso que estos aspirantes alcanzaran mayor puntuación en el baremo», apuntó. En relación al cambio de categoría, indicó que estos vendedores veteranos, «artífices de la consolidación del mercadillo», entregaron al personal municipal un dossier que contenía un resumen del material que comercializan. Por eso no entienden que, por ejemplo, una de las vendedoras afectadas fuera asignada en la categoría de bisutería, cuando siempre ha estado en la de joyería.

Bases consensuadas
Por su parte, desde el Ayuntamiento de Sant Joan destacaron ayer que las bases se hicieron hace meses y salieron a exposición pública para que quien quisiera presentara alegaciones e hiciera sugerencias. «Los criterios estaban claros desde un primer día. Lo que no es de recibo es que algunos se presenten con unas reglas de juego y cuando se han visto fuera ahora quieran cambiarlas. Ello no sólo es injusto, sino que es ilegal», apuntaron. Respecto a los cambios de categoría, señalaron que han sido los solicitantes los que marcaban en qué categoría querían estar. «Una vez excluidos, no podemos cambiarles para beneficiarles y, con ello, perjudicar a los 95 que sí han obtenido su plaza», indicaron.

Asimismo, subrayaron que el mercadillo está abierto y funcionando con su éxito habitual. «Los técnicos municipales han hecho un trabajo minucioso y riguroso. Por primera vez tenemos unas bases que regulan con claridad las condiciones de acceso a un puesto, dejando fuera la arbitrariedad. Ahora todo el proceso es reglado, transparente y equitativo», puntualizaron haciendo hincapié en que, respecto a su recurso, «nuestros servicios jurídicos lo están resolviendo y no habrá valoración política de un aspecto que ya es meramente jurídico».