No es la primera vez que han venido a la Isla para dar un 'golpe' sonado. La investigación por el butrón registrado en el Eroski Center de la carretera de Santa Eulària avanza bajo la principal hipótesis de que los autores de este robo frustrado son las mismas personas que integran una banda organizada que el año pasado perpetró el robo de un millón de euros en una mansión de la zona de Can Pep Simó y otros dos destacados hechos en unas oficinas portuarias de Vila y en otras instalaciones relacionadas con el sector pesquero.

En todos los casos los ladrones actuaron con gran profesionalidad y desvalijaron las cajas fuertes sin mayores reparos.

Buscados

Policía y Guardia Civil siguen desde hace tiempo la pista a esta banda, un grupo que, al parecer, opera en toda España y cuyos integrantes planifican detalladamente cada movimiento.

Todas las fuentes consultadas señalaron ayer que las grabaciones de las cámaras de seguridad con las que contaba el hipermercado afectado por un butrón que se realizó en la madrugada de anteayer con la ayuda de una retroexcavadora no han aportado datos significativos que permitan un avance espectacular en la investigación.

Los ladrones, que también ocultaron sus rostros, huyeron con celeridad porque, pese a la rapidez con la que intervino la policía, habían montado un sistema de vigilancia en los aledaños del Eroski, posiblemente en las rotondas que conectan la avenida de Sant Joan de Labritja. Bastó una llamada para dar la alerta y abandonar precipitadamente un primer intento para forzar la caja fuerte del hipermercado cuando los asaltantes atacaban las oficinas del inmueble y ya había ocasionado múltiples destrozos.

Un Land Rover abandonado fuera de Vila con el motor en marcha

Al menos tres vehículos, todos ellos de alta gama y robados, participaron directamente en el robo frustrado del Eroski. Hasta ayer sólo había trascendido la localización de uno de ellos, un Land Rover. Dicho vehículo fue encontrado en un barrio exterior de Vila con el motor encendido. Se supone que sus ocupantes huyeron en otro coche que no pudo ser detectado en un dispositivo en que participaban todas las unidades policiales de la Isla.