Paulo César Baptista, primero por la izquierda, abandona los juzgados de su país junto con otro miembro de la 'Máfia da Noite'. Recibió una condena de seis años y tres meses, como se aprecia en los titulares de la imagen. Abajo, el portugués fugado junto con su pareja en España, que también está buscada por la Guardia Civil.

Llegó a España con un documento de identidad portugués a nombre de Jose Sousa Pereira, pero era falso. Ahora, según publica la prensa portuguesa y confirman fuentes conocedoras de la investigación, su verdadero nombre es Paulo César Baptista.
Ya en Eivissa, con su NIE en regla, fue contratado como uno de los responsables de seguridad del Ushuaïa Ibiza Beach Hotel, donde tras una discusión, el día 20 de agosto, asestó un tremendo puñetazo en la mandíbula a su compañero de empresa Abel Ureña Zafra, camarero, que tras permanecer dos semanas en la UCI de la Policlínica Nuestra Señora del Rosario, falleció.
Una vez que fue publicada la imagen de su rostro y la noticia cruzó la frontera a Portugal ha quedado claro que el prófugo es Paulo César Baptista, que fue condenado a la pena de seis años y tres meses de cárcel en un importante proceso judicial cuya sentencia emitió la Corte Constitucional lusa contra la denominada 'Máfia da Noite', que, al parecer, en el país vecino controla numerosos locales de «alterne y de streptease».
Varios son los medios de comunicación portugueses que se hacen eco de la paliza que supuestamente, Paulo César Baptista, que en la actualidad tiene 33 años de edad, asestó al camarero del mismo establecimiento, Abel Ureña.

Desaparecido
Las autoridades portuguesas no saben nada de Baptista desde abril del año 2009. Ahora ya saben que se instaló en Eivissa, donde consiguió trabajo y donde le iba muy bien, cobraba un buen sueldo y conducía nada menos que un Hummer, un coche muy apropiado a su espectacular corpulencia. Cultivaba su cuerpo en uno de los gimnasios de Vila y, al parecer, era experto en el arte marcial denominado 'jujitsu', que estaba de moda entre los miembros de la 'Máfia da Noite', según algunos medios de comunicación portugueses.
La discusión que motivó el puñetazo mortal se produjo por «motivos personales», según Fiesta Hotel, propietaria del Ushuaïa Ibiza Beach Hotel, una discusión en la que al parecer estuvo involucrada la pareja del portugués, a quien también busca la Guardia Civil desde el 20 de agosto y que podría acabar siendo acusada por encubrimiento.

Huyó en avión rumbo a Barcelona
Nada más asestar el puñetazo a Abel Ureña, huyó del local, según fuentes conocedoras de la investigación. Los agentes de la Guardia Civil le llamaron por teléfono y contestó. Le conminaron a entregarse al día siguiente. Pero ese mismo día huyó en avión a Barcelona. De hecho, el Hummer que conducía se encontró estacionado en el parking del aeropuerto. El juez que lleva el caso, Santiago Pinsachs, titular del Juzgado de Intrucción número 4 de Eivissa, ha decretado el secreto del sumario. Se desconoce si su pareja se encuentra o no con el portugués.